Sexo por Telefono

Personas de tu entorno para practicar sexo por telefono

Imagina que te has decidido a llamar a un número de sexo por telefono que te han recomendado. Quieres probar esta nueva experiencia porque te han asegurado que es única y que seguro que vas a querer repetir.

Pero reconoces que todavía no estás preparado para hacerlo, te da cierto reparo hablar de tus intimidades con una persona que no tienes delante. ¿Por qué no reconocerlo? Te da vergüenza. Pero tranquilo… las primeras veces es normal; no todo el mundo tiene la capacidad de hablar de estos temas con un desconocido.

¿Quieres saber una buena estrategia que te puede ayudar? ¿Has pensado en pedir a alguna persona de tu entorno que te acompañe en esa llamada? Puede ser una experiencia divertida que te ayudará a introducirte en el mundo del sexo por telefono.

¿Con quién harías una llamada a un servicio de sexo por telefono?

sexo por telefono

Grupo de amigos

Es una de las mejores maneras de iniciarse en este mundo. Seguramente estemos con los amigos de cachondeo. Tenemos que aprovechar la ocasión para proponer la idea de llamar a este tipo de número.

Habrán opiniones de todo tipo: Algunos aceptarán sin más y otros pensarán que eso es un timo.

Es importante que los convenzas porque el ambiente no podría ser más favorable. Con el trasfondo humorístico te ayudará a desinhibirte para futuras llamadas. Es cierto que, probablemente, pierda el toque sexual pero no es eso lo que estamos buscando.

En cualquier caso, puede ser una experiencia muy divertida para hacer la noche de un viernes o sábado.

Pareja

Esta también es una buena opción, sólo que tienes que asegurarte de que la otra persona realmente quiere llamar al número, en caso contrario puede que llegues a tener problemas.

Practicar sexo por telefono estando con nuestra pareja puede ayudarnos a fortalecer aspectos de nuestra relación. Además, harán que la experiencia sea más completa al poder usar el sentido del tacto.

Piensa en una situación: imagina que una rubia te está diciendo guarradas por teléfono mientras tu novia, morena, te está haciendo una buena mamada. Solo con imaginarte la situación sentirás una excitación increíble ¿verdad? Pues esta es solo una de las opciones que puedes experimentar.

Familiar

Esto ya es más complicado ya que dependerá del grado de confianza que tengas con la otra persona. Esto se suele dar más fácilmente con los primos y más complicado entre hermanos.

La idea aquí es similar a la que teníamos con los amigos; se trata de mantener el tono cómico para perder la vergüenza al llamar a este tipo de servicios.

Por supuesto, no se trata de insultar a la profesional que se encuentra detrás, pero si empezar a acostumbrarnos, con humor, al tipo de servicio que te ofrece el “sexo por telefono”

Estos son los tres grupos de personas más importantes que te pueden ayudar… por lo menos, que se me ocurran. Gracias a la compañía de ellos podrás conseguir llamar por ti mismo en el futuro sin tener ningún tipo de reparo al respecto.

Mi mujer me deja hacer sexo por teléfono

Hace ya algunos años que vengo llamando casi a diario a estas líneas de sexo telefónico para descargar el estrés diario y puedo asegurar que mi vida ha mejorado un 200%

hacer sexo por teléfono

¿Cómo comenzó todo?

Mi matrimonio estaba pasando una crisis matrimonial bastante grave, me acababan de despedir del trabajo y mi hijo se había marchado a trabajar a Londres, se me junto todo y no pude con el agobio del día a día, caí en una espiral depresiva que no me dejaba apenas vivir.

Un buen día un gran amigo me conto que a él le gustaba hacer sexo por teléfono que le facilitaba sus relaciones matrimoniales y le dejaba relajado y aliviado y lo mejor era que lo sabía su mujer.

No podía dar crédito a lo que estaban escuchando mis oídos, pensaba que eso era como serle infiel o acostarme con otras mujeres, pero cuando me comento su planteamiento de la situación se me abrió un camino nuevo, ¿y si yo le proponía a mi mujer la idea de mantener sexo por teléfono?

El momento de planteárselo a mi mujer.

Recuerdo que me pase toda la semana dándole vueltas, tenía miedo a lo que pensara de mí, no sabía si su idea de hacer sexo por teléfono era para degenerados o depravados, así que la senté en el sofá con su “malibu con piña” de los viernes y le hable suave, comencé contándole que a nuestro amigo y su mujer les funcionaba, que no era nada depravado, que era confidencial y que nadie lo sabría nunca, solo nosotros dos.

Al principio parecía enojada hasta que le comente que podría llamar ella también y hablar con hombres o mujeres lo que deseara y que el servicio no era de tarificación muy elevada.

Desde entonces nuestro matrimonio está más unido que nunca.

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